Mucho se habla últimamente de trabajar por proyectos o seguir una metodología por proyectos en el ámbito de la docencia. Sin embargo, hablamos y opinamos al respecto, pero, ¿realmente sabemos qué es? ¿En qué consiste? ¿Qué ventajas nos aporta? ¿Nos encontraremos con algún inconveniente?
En esta última entrada del blog trataremos de dar una pequeñas pinceladas de esta “nueva” forma de enseñar y aprender.
Para empezar, tenemos que tener en cuenta que en el aprendizaje por proyectos lo más importante no es el producto o resultado final sino el proceso de aprendizaje y profundización que llevan a cabo los estudiantes.
Nuestro proyecto debe cumplir 2 condiciones simples:
Que desarrolle contenidos significativos. No es necesario trabajar todos los contenidos del currículum, porque un proyecto no puede abarcar ni trabajar grandes cantidades de contenidos formales. Por ello, el docente debe ser crítico y escoger aquello más significativo para los alumnos.
Que parta de la necesidad de saber. Los profesores pueden motivar esa necesidad de conocer cosas nuevas y desarrollar el proyecto mediante una actividad inicial que despierte el interés y dé pie a las preguntas.
Además, en cualquier proyecto no pueden faltar elementos como:
Pregunta guía: crear una pregunta hacia cuya respuesta se dirija el trabajo.
Autonomía a los alumnos: los alumnos tienen que ser los protagonistas: opinar, elegir y tomar las decisiones. No obstante, pueden establecerse diferentes niveles de "autonomía".
Incluir el trabajo de competencias: trabajar la Comunicación lingüística, la Competencia matemática y competencias básicas en ciencia y tecnología la Competencia digital, Aprender a aprender las Competencias sociales y cívicas, el Sentido de iniciativa y espíritu emprendedor y la Conciencia y expresiones culturales.
Investigación e innovación: se trata de promover la generación de dudas, la crítica y la colaboración, en definitiva, la investigación. Esta investigación trae consigo la innovación real: surgen nuevas preguntas, nuevos productos y nuevas soluciones.
Revisión y retroalimentación: es necesario enseñar a los alumnos a evaluar su propio trabajo y el trabajo de otros, y aprender así también de uno mismo y de los demás.
Sin embargo, es necesario conocer tanto sus ventajas, que ya vemos que son muchas, como sus inconvenientes, que también los tiene.
VENTAJAS
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INCONVENIENTES
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Se establece una verdadera relación entre el aprendizaje en la escuela y la realidad.
Se da lugar a la construcción común del conocimiento a través del aprendizaje colaborativo.
Se comparten ideas, opiniones, se negocia, etc.
Aumentan las habilidades sociales y de comunicación.
Se incrementan las capacidades para solucionar problemas.
Existe una verdadera conexión entre las distintas materias.
Aumento de la motivación del alumnado.
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La difícil combinación de todas las partes implicadas.
La rapidez con la que cambian los gustos de los niños, pudiendo quedar los proyectos sin terminar.
La secuenciación de objetivos y contenidos.
El gran tiempo que deben dedicar los maestros y la búsqueda de materiales.
Riesgo de no alcanzar las metas y objetivos por falta de tiempo.
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Como vemos, esta metodología tiene puntos a favor y puntos en contra. Es tarea del profesor decidir qué metodología se encuentra más acorde con el grupo clase con el que ha de trabajar, y si con esa metodología los alumnos tienen y consiguen un aprendizaje significativo.
En cualquier caso, alejémonos de la comodidad y trabajemos para que los que salgan ganando, en este caso aprendiendo, sean nuestros alumnos.